Imagina que vas caminando por la ciudad en medio de la noche. Una ciudad con todas sus luces apagadas. Todas. Una noche sin luna. Caminando por la ciudad en la más completa oscuridad.
Difícil, ¿no? Muy difícil. Pronto estarías perdido. Desorientado. Confuso. Asustado. ¿Por qué? Porque los seres humanos necesitamos pistas visuales para movernos . . . → Seguir leyendo 55 % de la persuasión entra por los ojos